Comparecencia de la Plataforma de Profesorado no permanente de las universidades públicas madrileñas

Comisión de Educación y Deporte de la Asamblea de Madrid.

20 de marzo de 2013

6.º COMPARECENCIAS CON TRAMITACIÓN ACUMULADA

C 244/13 RGEP 2291 de la Sra. Dña. Esther Isorna, representante de la Plataforma de Profesorado no Permanente de las Universidades Públicas Madrileñas, a petición del Grupo Parlamentario Socialista, al objeto de informar sobre situación del profesorado no permanente en la universidad pública madrileña. (Por vía del artículo 211 del Reglamento de la Asamblea).

C 251/13 RGEP 2368 de la Sra. Dña. Esther Isorna Alonso, representante de la Plataforma de Profesores no Permanentes de las Universidades Públicas de Madrid,, a petición del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida-Los Verdes, al objeto de informar sobre situación del colectivo que representa. (Por vía del artículo 211 del Reglamento de la Asamblea).

Doy la bienvenida a doña Esther Isorna Alonso, representante de la Plataforma de Profesores no Permanentes de las Universidades Públicas de Madrid, a la que invito incorporarse a la mesa. Si quiere ayudarse de alguien para manejar el ordenador, puede hacerlo. (“Pausa.”) Tiene la palabra por un tiempo de quince minutos.

La Sra. REPRESENTANTE DE LA PLATAFORMA DE PROFESORADO NO PERMANENTE DE LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS MADRILEÑAS (Isorna Alonso): Muchas gracias, señora Presidenta. Buenos días a todos los presentes. En primer lugar, quisiéramos agradecer su invitación para exponer nuestra situación ante la Comisión de Educación de la Asamblea de Madrid. Esta comparecencia es el resultado de una iniciativa que comenzó su andadura en mayo o junio del año pasado cuando, ante los sucesivos recortes presupuestarios adoptados por la Consejería de Educación de la CAM, el personal docente e investigador no permanente de las seis universidades públicas de Madrid redactamos un carta firmada por más de 400 profesionales. Exponíamos en ella, tal y como hacemos hoy aquí, nuestra preocupación y nuestro temor porque esos recortes que, como sabemos, han alcanzado el 16 por ciento solo durante el año 2013, pudieran suponer la expulsión del sistema universitario de miles de científicos y científicas consagrados, que llevamos más de una década dedicados a una doble actividad docente e investigadora, tal y como ha sucedido ya, por ejemplo, en la Universidad Rey Juan Carlos y parece que también puede pasar en la Carlos III, en la Politécnica y quizá en las demás. Comparecemos hoy aquí no solo con el propósito de plantear una reivindicación laboral de justicia, sino entendiendo que nuestro colectivo juega un papel decisivo en el futuro de la universidad madrileña y, por lo tanto, en el desarrollo cultural y socioeconómico de nuestra Comunidad en su conjunto.

Para ilustrar esta realidad, presentaremos de forma lo más breve y concisa posible el contexto de nuestra problemática. En 2001 el Gobierno del Partido Popular impulsó una Ley Orgánica de Universidades en la que se estipulaban las figuras contractuales que en adelante conformarían el itinerario académico de personal docente investigador en nuestro país. La principal novedad de esta ley consistió en que, por primera vez, un organismo externo a las universidades, la ANECA a nivel estatal o la ACAP como tenemos aquí, en la Comunidad de Madrid, se encargaría de evaluar los méritos de los candidatos, concediendo la acreditación que permitía optar mediante concurso público a la figura correspondiente, que más adelante detallaremos. Para la obtención de estas acreditaciones, la ANECA o la ACAP exigen, entre otros requisitos, presentar un número significativo de publicaciones científicas relevantes internacionales, participar en proyectos de investigación competitivos o dirigirlos, haber realizado estancias de investigación en centros extranjeros, demostrar que la actividad docente realizada ha sido ya objeto de una evaluación positiva, haber dirigido trabajos de investigación y poseer alguna experiencia de gestión. De este modo, esta ley pretendía garantizar la transparencia en el procedimiento de acceso a la comunidad universitaria, así como el nivel formativo de los profesionales que forman parte de ella.

La promoción de docentes investigadores que ocupa en la actualidad puestos no permanentes en la universidad española es, por tanto, la que más filtros externos selectivos ha debido superar de toda su historia pues es la primera que, para poder vincularse laboralmente a la universidad, ha debido acreditar de forma contrastada y continuada su competencia profesional. Si al tiempo transcurrido como personal docente sumamos el empleado previamente como becario de investigación en la elaboración de una tesis doctoral, el itinerario académico típico de un profesor no permanente se extiende de media aproximadamente unos diez años, incluyendo generalmente etapas de formación posdoctoral que incluyen estancias en el extranjero, que pueden ser de unos meses a varios años.

Concluiremos entonces que la misma generación que tenía presente la LOU de 2001 como futura vanguardia científica de nuestra universidad es la que apura ahora los últimos años de su contrato para enfrentarse a un futuro incierto. La misma generación que por primera vez se sometió a unos criterios transparentes de exigencia y productividad para demostrar su valía es la que ve en el momento presente seriamente amenazada la continuidad de su carrera académica. En fin, la misma generación formada para poner fin a los males endémicos de un sistema universitario a menudo acusado de opacidad y de endogamia es la que puede en la actualidad ser expulsada de este sistema.

Se plantea de inmediato una reflexión sobre el sinsentido no ya solo del ímprobo esfuerzo realizado por nosotros, por estos profesionales en la consecución de un proyecto vital académico, sino también del esfuerzo económico que ha supuesto para el conjunto de la sociedad la dilatada formación de este colectivo científico, porque, según los cálculos internos que manejamos, la cantidad invertida en cada una y cada uno de nosotros se eleva a los 300 o 400.000 euros.

El siguiente gráfico que les muestro resume la variada tipología de figuras que componemos el colectivo de profesores no permanentes. Aunque nuestra situación contractual diverge en muchos aspectos, a todos nos une contar con una carrera académica oficialmente acreditada. La figura del profesor ayudante o la del ayudante doctor es la que, por el reconocimiento legal de su perfil académico, está explícitamente encaminada a la formación del futuro docente e investigador en nuestra universidad. La duración máxima de su contrato es de cinco o de ocho años entre las dos figuras, tiempo durante el cual los ayudantes doctores deben obtener alguna de las acreditaciones que dan acceso a las figuras contractuales estables de contratado doctor o titular.

Otras figuras no permanentes, como los contratos de investigación Juan de la Cierva o los del programa Ramón y Cajal, son contratos que están más orientados a la investigación, pero que también en la universidad pueden estabilizarse como contratados doctores o titulares.

Otros muchos profesores no permanentes se vieron excluidos de las figuras con reconocimiento académico, a pesar de haber obtenido la correspondiente acreditación de la ANECA y la ACAP. Es el caso, por ejemplo, de los profesores interinos, que deberían tener un carácter transitorio; o, por ejemplo, el de los asociados con carrera académica también acreditada, cuya figura contractual fue en principio ideada para que profesionales ajenos a la universidad enriquecieran el entorno académico con su experiencia. La realidad es que la situación crítica que atraviesa la universidad ha hecho que muchas de estas figuras terminaran desvirtuándose del todo para dar cabida a personal de carrera académica empleado a precio de saldo.

En la siguiente tabla que les muestro podemos ver cómo los sueldos de los que estamos hablando, de estas figuras, oscilan de entre los 650 euros, por ejemplo, de los asociados; los 900 euros netos –estamos hablando de euros netos mensuales- de los titulares interinos, o, por ejemplo, no llega ni a 1.500 de los ayudantes doctores. En cualquier caso, ninguna de las figuras de las que estamos hablando llega a los 1.500 euros netos; salarios, sin duda, no proporcionales a la altísima cualificación que se nos está exigiendo.

En la actualidad, los profesores no permanentes constituimos entre el 40 y el 50 por ciento de las plantillas de nuestras respectivas universidades; asumimos una parte fundamental de su carga docente; realizamos una aportación esencial a su producción investigadora, participando o dirigiendo proyectos de investigación. De esta labor científica se benefician nuestros respectivos centros académicos puesto que nuestra producción incide en los índices oficiales que miden el rendimiento de las universidades y a la financiación que estas reciben a través de los proyectos de investigación.

Lejos, pues, de reducirse a una parte accesoria en el funcionamiento del sistema académico, los profesores no permanentes constituimos uno de sus principales motores. Entre las valiosísimas aportaciones de nuestro colectivo se encuentra también, y como fruto de estas estancias realizadas en el extranjero, la creación de una red científica internacional de conexiones, que ahora amenaza con perderse trágicamente. ¿Estamos dispuestos a perder la internacionalización alcanzada a lo largo de más de diez años? En el documento anexo, un documento que hemos traído preparado -que parece ser que se lo podremos entregar cuando termine esta comparecencia-, que  está elaborado mediante la técnica de los testimonios personales, tienen más detalles sobre este aspecto que hemos comentado y otros de la exigente carrera docente e investigadora. En definitiva, puede afirmarse que las universidades públicas madrileñas no hubieran resultado sostenibles durante los últimos años sin el sacrificio asumido por este colectivo. Hemos aceptado trabajar en unas condiciones laborales de precariedad, que resultan tanto más escandalosas atendiendo al nivel de cualificación y exigencia que a cambio se nos está demandando. Lo hacemos en beneficio de la universidad pública a la que pertenecemos, pero ese sistema con el que se pretendía garantizar la excelencia y cuyas reglas del juego nosotros y nosotras hemos cumplido, porque nos hemos acreditado, es ahora nuestra trampa, pues, al ser no permanentes, formamos el colectivo que será expulsado de la universidad debido a la falta de liquidez presupuestaria, sin tomar en consideración criterios de excelencia, ni de calidad, ni de producción, ni de esfuerzo, simplemente porque es lo más sencillo. Negarnos ahora la posibilidad de optar mediante concurso público a la obtención de una plaza estable y de un contrato laboral digno supone confirmar la apropiación de que ha sido objeto nuestro trabajo, pero lo que sin duda es mucho más grave es que supone privar además a la universidad de un colectivo capacitado para conducirla a los niveles de excelencia que ambiciona. Las universidades que durante el curso pasado han prescindido de una gran parte del profesorado que estaba acreditado se han visto luego obligadas a contratar profesorado con menos cualificación para poder impartir esas clases, que sí era necesario impartirlas, lo que lógicamente afecta a la calidad docente y, por supuesto, hace inviable la investigación. La universidad de calidad que la sociedad actual demanda, la que desde la innovación científica contribuye de forma decisiva al desarrollo socioeconómico del país, potenciando su tejido industrial y tecnológico, pasa necesariamente por este colectivo de profesores e investigadores.

Con frecuencia se nos ha dado a entender que los ajustes presupuestarios y organizativos a los que se está sometiendo o se quiere someter a nuestra universidad pretenden hacer de ella una institución más competitiva, pero difícilmente podrá esa regeneración del sistema universitario llegar a buen puerto si no cuenta para ello con un personal capacitado que haga posible el relevo generacional. Somos conscientes de que vivimos en una época de escasez y de que esto obliga a los distintos sectores sociales a asumir sacrificios. No obstante, creemos que estos sacrificios deben ser repartidos de forma equitativa, de manera que no perjudiquen los recursos de los que dispone el país para superar esta situación, entre los que destaca su capital humano.

En la página web del ministerio aparece una definición de carrera académica que pueden leer y, al final, concluye diciendo: “Este es un camino a recorrer con un futuro brillante.” Nos preguntamos: ¿qué está dispuesta a hacer esta Asamblea para garantizar que ese futuro sea real? Nosotras y nosotros esperamos que se pueda hacer algo. Por tanto, por todo lo que acabamos de exponer, demandamos a esta Asamblea que se articulen las medidas legales y presupuestarias que permitan la estabilización del profesorado no permanente de las universidades públicas de Madrid. Solicitamos, en particular, que el Gobierno de la Comunidad autorice una dotación económica específica para financiar nuestra estabilización; que no se señale a las universidades la conveniencia de recortar en el capítulo primero, puesto que de él depende la dotación económica para la estabilización del profesorado no permanente. En definitiva, queremos que se favorezca y no se obstaculice la convocatoria de plazas que haga posible la renovación y estabilización del profesorado no permanente que ya ocupa un puesto docente e investigador. El Gobierno de la Comunidad y en particular esta Asamblea tienen que impedir que se pierda este capital humano. Muchas gracias.

La Sra. PRESIDENTA: Muchas gracias, doña Ester. Corresponde un turno de palabra de los Grupos Parlamentarios de menor a mayor. Tiene la palabra don Ramón Marcos Allo.

El Sr. MARCOS ALLO: Buenos días. Muchas gracias por su intervención y por trasladarnos un problema que nuestro Grupo también cree que es esencial y que, desde nuestro punto de vista, tiene que ver con la mala gestión de los recursos públicos que se ha realizado en nuestro país y con la forma en la que inadecuadamente se están realizando muchos de los recortes y ajustes presupuestarios. En este caso, como usted ha dicho, y realmente coincidimos, afecta a algo esencial para poder tener un país diferente: el capital humano que tanto dinero nos ha costado formar y tanto esfuerzo durante diez años o más, y por tanto se pone en riesgo el futuro de nuestras universidades y el futuro del conocimiento de nuestro país. Por tanto, nosotros estamos de acuerdo, y así lo planteamos en su momento en los presupuestos, lo que pasa es que en los presupuestos –lo digo porque a veces luego dicen desde el Grupo Popular: es que ustedes pusieron poco dinero- no lo puedes mover todo porque vienen marcadas las partidas y no puedes hacer movimientos entre partidas para poder cambiarlo adecuadamente. Por ejemplo, nosotros pusimos un fondo, porque estamos convencidos de que debe haber un fondo finalista desde la Comunidad Autónoma -finalista en el sentido de que no debe quedar a libre disposición de los órganos de Gobierno de las universidades- destinado a garantizar que no se pierda el capital humano que se ha formado en estas universidades durante este tiempo de transición, hasta que podamos tener una situación presupuestaria mejor en todas las Administraciones Públicas españolas y, por tanto, también en las universidades. Esto lo decimos en principio, y estamos convencidos de que hay que hacerlo y de que se puede hacer, que se puede ahorrar en otros gastos y dedicar el dinero a cosas esenciales, fundamentalmente a la educación, que pensamos que es básica. Esto lo queremos señalar.

Por otro lado, creemos que parte de los problemas están motivados por el decreto ley que aprobó el Gobierno en relación con los ajustes presupuestarios, uno de ellos se refería a la educación e incidía el Gobierno de la nación, en este caso a la educación superior y en el que se cometió, a nuestro juicio, un grave error, que es cargar el ajuste sobre los profesores más jóvenes, los profesores investigadores que no tienen carácter permanente y premiar, sin embargo, lo que es el “statu quo”, el “establishment” de las universidades a aquellos profesores que, en muchas ocasiones, tienen ya una edad muy avanzada, que no tienen capacidad investigadora –la máxima producción en investigación se suele realizar entre finales de los 20 años hasta los cuarenta y pico- y en este decreto ley lo que se estaba premiando era justo lo contrario; por tanto, se estaba premiando una carrera universitaria reduciendo horas para investigación a aquellos que ya no van a investigar, y, sin embargo, remarcando más carga docente para la gente joven, carga docente que, además, iba a conllevar necesariamente la expulsión de la universidad de gente competente no solo en la Comunidad de Madrid sino en toda España. Nosotros fuimos, muy críticos con ese decreto ley en el Congreso de los Diputados, lo seguimos manteniendo y seguimos pensando que hay que cambiarlo de forma radical.

Aquí entronco con una tercera cosa que, aprovechando su intervención, voy a decir, que creo que tiene que ver con el futuro. Más allá de medidas transitorias que hay que adoptar ahora, que tienen que ver fundamentalmente con dinero para que puedan mantenerse los profesores -y en eso creo que es claro, el dinero finalista- nuestro Grupo, no solo aquí en la Asamblea sino también en el Congreso de los Diputados, cree que hay que cambiar varias cosas en el modelo universitario español. Esas cosas que se tienen que cambiar en el modelo universitario español tienen que ver algunas con los profesores más antiguos que tenemos para ver cómo podemos hacer la transición para renovar el profesorado. Creo que hay que hacer una reflexión sobre esta cuestión y también hay que hacer otra sobre la forma en la que la universidad tiene que contratar al profesorado y la mayor capacidad que tiene que tener para poderlo contratar con mayor autonomía pero también con mayor responsabilidad y exigencia con los resultados que salgan de la universidad para que no sea un carrera tan burocratizada que, al final, cuando hay un ajuste presupuestario o cuando, desde una comunidad autónoma o desde un Gobierno se decida, puedas acabar truncando carreras de gente que tiene –como ustedes comentaban- excelente formación, excelente cualificación y más competencia que algunos de los que están en este momento desarrollando su labor. Con esto no queremos decir que haya que echar a la gente, ni mucho menos, pero sí hay que pensar en un modelo de contratación diferente, en una relación diferente, en mayores facilidades para que las universidades puedan contratar aunque haya, luego, mayor responsabilidad, es decir, que no pueda decidirse por el Gobierno ahora el ajuste es tal y no renovamos ningún contrato y cargarte el funcionamiento de una universidad. Insistimos: más capacidad para contratar y también más responsabilidad ante la sociedad por los resultados que salen de la universidad, porque pensamos que eso es esencial. Por tanto, nuestro Grupo considera esto un tema esencial y prioritario, no algo secundario y en la Asamblea de Madrid vamos a apoyar que haya más dinero público con carácter finalistas para las universidades públicas para garantizar que no se pierde este profesorado –pensamos que es básico- y también vamos a apoyar reformas a nivel nacional para conseguir que haya cambios en las universidades y que haya, por tanto, más flexibilidad a la hora de poder contratar, eso sí con mayor responsabilidad.

Finalmente, creemos que en Madrid hay que crear sinergias entre las distintas universidades madrileñas, reordenarlas y aprovechar esta oportunidad de crisis para mejorar la calidad de nuestro sistema universitario, que tiene puntos de excelencia y cosas muy buenas, pero también tiene cosas mejorables y ese es otro punto sobre el que vamos a insistir. Esperamos que ustedes puedan continuar con su labor y simplemente queremos darles las gracias y decirles que para nosotros es un punto fundamental. Sabemos que no es solo en la Comunidad de Madrid; sabemos que es algo que ocurre en toda España y es una pena que en nuestro país, en lugar de acometer reformas y recortes que incidan en garantizar lo mejor que tenemos, se vaya a lo fácil, a recortar lo sencillo, mientras mantenemos el “status quo” de lo que realmente hay que cambiar.

La Sra. PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría. Tiene la palabra doña Eulalia Vaquero, del Grupo Parlamentario Izquierda Unida-Los Verdes.

La Sra. VAQUERO GÓMEZ: Muchas gracias, señora Presidenta. Quiero saludar a la señora Isorna que, desde luego, ha hecho una intervención en la que nos ha dado todas las claves de lo que está pasando. También quiero saludar a las personas que la acompañan, que me consta que han tenido mucho que ver también con esta intervención, e igualmente están afectados por una situación como la que ha descrito, que es escandalosamente dramática. Es una situación que ya veníamos conociendo por las movilizaciones que han tenido lugar desde el mes de diciembre, cuando tuvieron lugar,  no solo manifestaciones sino manifiestos. Es verdad que les habíamos seguido porque estamos muy preocupados por la situación.

Mire usted, yo no sé dónde quieren llevar a la investigación en España, pero las cosas están mal y son políticas educativas y políticas de desarrollo de este país que les están afectando a ustedes de una manera, como digo, dramática. Pero sé de dónde venimos; venimos de unos tiempos que soñamos alguna vez que habíamos superado. Soñamos que habíamos abandonado definitivamente aquella larga noche del franquismo, de aquel país de miseria social, de miseria intelectual, del caciquismo y del enchufe. Nos costó mucho esfuerzo salir de aquello, y en investigación nos costó aún más porque se había triturado totalmente.  Se necesitaba hacer un gran esfuerzo para poner en marcha este país y la investigación era clave -también entonces era clave- y algunos lo entendieron en el tardo franquismo. Así, cuando se pudo hacer, se hizo. ¿Cuándo lo pudimos hacer? Precisamente cuando este país tuvo divisas para poder montar un sistema de investigación. Esas divisa tuvieron que venir del extranjero; gran parte de ellas de nuestros emigrantes, trabajadores y trabajadoras españoles que se tuvieron que ir de este país, que fueron los que finalmente, gracias a las remesas que recibíamos de su trabajo en el extranjero, este país se pudo poner en marcha. No hay que olvidar esa parte de la historia, porque ahora precisamente nos podemos encontrar en una situación muy parecida a la que entonces padecimos; parece que nos están llevando a ello.

Se está hablando ya de fuga de cerebros y nos venís a explicar vuestra situación. No os podemos pedir que seáis héroes, sois unos extraordinarios investigadores; lo habéis demostrado, lo habéis acreditado y os habéis estado formando durante muchos años,  con vuestro esfuerzo principalmente, pero me consta también que seguramente con el esfuerzo de vuestras familias y de este país, que apostó por vosotros para que tiráramos para adelante. Ahora, os tratamos como os tratamos, y buena prueba de ello son los salarios miserables que se os están pagando por un trabajo que, desde luego, no puede realizar cualquiera sino que tenéis que ser vosotros. Sois la generación –se ha dicho muchas veces, por eso está ya muy manido- mejor formada, pero, desde luego, en el campo de la investigación, sin duda, sois la generación mejor formada que hemos tenido nunca en este país. Sería un despilfarro, por nuestra parte, perderos.

Todos coincidimos en que hay que apostar por la investigación, por el desarrollo, por I+D+i; cuando hablamos de la crisis, enseguida lo relacionamos y decimos que es una apuesta absolutamente necesaria. Lo que pasa es que algunos nos lo creemos de verdad, pero en otros sus discursos casan mal con sus hechos, y sus hechos son los presupuestos. Realmente, ni en España ni en la Comunidad de Madrid se apuesta por ello sino por todo lo contrario.

Comentaba que nos costó salir de aquella etapa de nuestra historia, y he obtenido unos datos. Antes de 1986 España invertía el 0,5 por ciento de su producto interior bruto en I+D+i, cuando la OCDE decía que había que invertir un 1 por ciento; es decir, siempre hemos ido a la rémora. Hoy, cuando ya se habla del 3 por ciento,  tan solo invertimos el 1,3 por ciento. Y eso que ya hay que cuestionar también la media europea, porque eso de que la solución viene de Europa ya no es así; ya podemos advertir que eso no es así, no vaya a ser que sigamos cayendo en trampas. La media europea está muy por debajo de los países que de verdad están apostando por la investigación, como son Estados Unidos, la propia Alemania o el Reino Unido, pero también lo está haciendo China, muy alejada de ese 3 por ciento y que está haciendo un esfuerzo increíble porque saben de sobra que su futuro depende de la inversión en I+D+i, como sabemos todos nosotros. Lo que pasa es que ellos lo saben, y por eso apuestan por ello, y nosotros lo sabemos pero no se apuesta por vosotros. Y a mí me gustaría saber por qué no se apuesta en los presupuestos por vosotros y por la investigación en este país. Porque no es un problema de dinero. Aquí ha habido dinero para lo que se ha querido. Con 1.000 millones de euros seguramente sacaríamos los proyectos en marcha, y no los hay, pero ha habido 40.000 para sacar de su bache a los bancos. Por lo tanto, no es un problema de dinero, es un problema de voluntad política. Bueno, digo por falta de voluntad política, pero voy a decir algo que puede ser más sencillo: por ignorancia o por desidia; pero sería mucho más grave que fuera por estas segundas cuestiones. ¿Ignorancia o desidia del Gobierno? Yo no lo sé, pero sé que la investigación está mal tratada.

La crisis se puede aprovechar para todo. Cuando al fin parecía que podíamos avanzar en I+D+i, resulta que en los Presupuestos Generales de este año pasamos de un gasto de 9.000 millones en 2009 a 5.500 en 2013, prácticamente la mitad. ¡Pero 5.500 millones que también son mentira! Porque no son reales, tienen truco, porque resulta que todas las partidas de investigación caen de manera estrepitosa. Bueno, todas menos una, que en vez de caer se incrementa. ¿Cuál es esa partida de investigación que se incrementa? Precisamente la de investigación civil financiada con créditos. Pero, claro, ¿dónde están los créditos? ¿Acaso pueden las universidades públicas financiarse con créditos? Pues ahí está la trampa: si la única partida que sube es la financiada con créditos y nuestras universidades no pueden acceder a esos créditos porque no se pueden financiar a través de los créditos, esa partida no se puede ejecutar. Ahí  tenemos la ejecución de los presupuestos de 2011, en los que un 25 por ciento del dinero destinado, de la pírrica cantidad destinada al presupuesto de investigación no se ejecutó. No tenemos la de 2012 porque no hubo ejecución.

Estamos ante una trampa que se está tendiendo al sistema de investigación desde los poderes públicos a través de su financiación. ¿Y cuáles son las víctimas? Pues el eslabón más vulnerable: vosotros; los mejor formados. Los que un día nos ilusionamos pensando que ese sistema de excelencia con el que nos habíamos dotado, el sistema de acreditación a través de la ANECA, una institución externa a la propia Administración y a la universidad, finalmente acabar con todos los vicios adquiridos de los sistemas anteriores y que, por fin, este país podría contar con una generación bien formada, bien preparada que pudiera ir a otros países, que pudiera sacarnos de ese lastre que llevábamos encima y ahora resulta que os quieren expulsar de la universidad y del sistema de… (El Sr. VAN-HALEN ACEDO: ¡Qué barbaridad!) No, no. No es ninguna barbaridad, están aquí para contárnoslo. ¡Están aquí para contárnoslo!

La Sra. PRESIDENTA: Señora Vaquero, le ruego que vaya terminando.

La Sra. VAQUERO GÓMEZ: Ya voy terminando. Yo le pediría que en la segunda parte de su intervención nos explicara, nos introdujera un poco más en su trabajo. Ya sabemos las condiciones, las tenemos claras, pero queremos saber qué líneas de investigación se están desarrollando actualmente en nuestras universidades, sobre qué campos de investigación están ustedes trabajando, si están peligrando realmente esas investigaciones, qué perderíamos con ello, y sobre todo, cuál va a ser su futuro inmediato, suponemos que dependerá mucho de esa voluntad política, pero me gustaría saberlo. Porque, detrás de todo esto que usted nos ha señalado, sin duda alguna, hay un drama personal, un drama familiar, esa apuesta, esa frustración que seguramente les está embargando ahora, ¿no? Y me gustaría que también se refiera usted a ello. Desde luego, van a contar ustedes con todo nuestro apoyo, porque es fácil solidarizarse con ustedes cuando se pisa la calle y cuando se convive con personas de carne y hueso que están pasando por situaciones muy similares a las suyas. Por lo tanto, compartimos esa preocupación.

Miren, ustedes nos han hecho una serie de propuestas que nosotros vamos a recoger y, como ya he oído al portavoz de UPyD, yo lanzo la mano a todos los Grupos de la Asamblea para presentar conjuntamente una proposición no de ley en la que se recojan esas propuestas. Desde luego, si no fuera así, Izquierda Unida lo va a hacer, y esperamos contar con el apoyo de los Grupos, porque yo creo que es una cuestión de justicia, de justicia social y también una apuesta por que este país no vuelva a esa involución, a esa ruina a la que me refería al principio. Además, yo creo que ningún Gobierno, por irresponsable que pudiera parecernos, puede liquidar un sistema de investigación de esta manera.

La Sra. PRESIDENTA: Señora Vaquero, le voy a tener que cortar.

La Sra. VAQUERO GÓMEZ: Sí, ya termino. Yo intuyo que puede haber otra apuesta por montar otro sistema de investigación  del que, desde luego, a nadie han informado y que no se ha consensuado. Pero, si no es con ustedes ¿cómo se va a poder desarrollar la investigación en nuestras universidades? No sé si creen ustedes que detrás de todo esto lo que se esconde –y también tendríamos que preguntar si es así- es otro modelo diferente que se esté montando, como digo, sin haberse producido ningún tipo de debate ni haber llegado a ningún tipo de consenso, ni político ni social. Ha concluido mi tiempo, y lo lamento. Muchas gracias. Tomaremos lecciones.

La Sra. PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría. Tiene la palabra, a continuación, el representante del Grupo Parlamentario Socialista don Eusebio González.

El Sr. GONZÁLEZ JABONERO: Muchísimas gracias, señora Presidenta. Quiero agradecer la presencia y aceptación de la invitación que ha hecho esta Comisión a la Plataforma de Profesorado no Permanente, a su portavoz, pero también a todo aquel que hoy viene aquí en representación de esta Plataforma que para nosotros tiene una especial importancia por lo que supone, por vuestro esfuerzo diario, que en muchísimas ocasiones, como ha quedado bien claro con tu exposición, realizáis en condiciones de precariedad absoluta.

Daros las gracias porque la universidad pública madrileña es lo que es también gracias a vuestro gran colectivo que, como ha quedado claro, representa prácticamente a la mitad del profesorado madrileño de las seis universidades públicas; 158 millones de euros tienen consecuencias; 158 millones de euros de recorte tienen consecuencias, han tenido consecuencias para los alumnos en las tasas universitarias, pero, como estamos viendo, está teniendo consecuencias para el personal laboral y también para el personal docente de las universidades públicas madrileñas.

Mi Grupo, el Grupo Parlamentario Socialista, presentó una serie de enmiendas a los presupuestos que van a estar en vigor durante este año, que recogían un plan de excelencia de 158 millones de euros para las seis universidades públicas. Lo que venía a decir es que no se podía recortar ni un solo euro a la universidad. Hacíamos una enmienda recogiendo esos 158 millones de euros que el Partido Popular recortaba, un 16 por ciento de recorte; insisto, un 16 por ciento. Como decía, consecuencias gravísimas para el futuro de nuestra sociedad, para el futuro de la Comunidad de Madrid y, consecuencia directa, un grave problema –quizá el mayor-, que sufren los madrileños y madrileñas, que es el paro. Estamos viéndolo ya. La Consejería de Educación está ejecutando que miles de personas vayan al paro por sus decisiones en los presupuestos para este año. Han sido despedidos profesores en la Universidad Rey Juan Carlos, acabamos de asistir al despido masivo de 300 personas en la Universidad Politécnica, con sus correspondientes consecuencias para sus familias. Hoy estamos ante el riesgo de que personas que hemos formado todos los ciudadanos y ciudadanas de la Comunidad de Madrid –una formación que ha costado en torno a 300 o 400 mil euros por persona- pasen a engrosar esas listas del paro y, por tanto, descapitalizar las universidades públicas madrileñas. Es verdad que es muy grave en Madrid, pero también es verdad que es un grave problema en España. ¿Por qué? Porque el 75 por ciento de los recortes de déficit han salido de Educación y de Sanidad en este país, dos puntales del Estado del bienestar que el Partido Popular prometió no tocar hace poco más de un año. ¿Por qué? Porque estaba en campaña electoral y quería gobernar este país a toda costa y al precio que fuera.

Mire, su intervención ha sido interesantísima, y quiere decir que su expulsión del sistema, lejos de suponer un ahorro, lo que va a provocar es una atentado al futuro de nuestra universidad. Este Grupo es absolutamente defensor de la universidad que hoy tiene nuestro país, que le ha colocado en la vanguardia de los países de OCDE con menor tiempo en este sistema y que, desde luego, siendo una universidad tan joven, como es la española, ha avanzado muchísimo en los últimos 35 años, gracias también, cómo no, a ustedes. ¡Si es que lo ha dicho la portavoz de la Plataforma! No son accesorios. Ustedes son motores principales del sistema académico y universitario, son la conexión real con otros países, que se perdería de continuar con esta política educativa del Partido Popular en Madrid que, insisto, es fatal. Y, como todo parece indicar, en el conjunto del Estado con esta reforma universitaria que pretende llevar a cabo el peor Ministro de la historia de la educación en nuestro país, el Ministro peor valorado del Gobierno de Mariano Rajoy hasta que Ana Mato le ha desbancado de esa privilegiada posición hace poco. Una sociedad que trata mal a sus profesores tiene un serio problema, y ese es el serio problema que ahora mismo puede tener la sociedad española. Desgraciadamente, hasta 2015, la sociedad madrileña y la española van a estar representadas por un partido que, lejos de defender nuestra universidad, la desprecia y la degrada cada día; insisto, la desprecia y la degrada cada día. Mire, usted y quienes les acompañan son expertos; por lo tanto, los más indicados para responder a una serie de preguntas que le rogaría contestara en su turno de réplica. ¿Es el camino recortar 158 millones de euros a la universidad pública madrileña, sí o no? ¿Apuesta la política universitaria del Partido Popular por la excelencia, a juicio del profesorado no permanente de la universidad pública madrileña? Como docentes investigadores, ¿qué valoración hacen del recorte del 35 por ciento en los programas de investigación que el PP también ha hecho para este 2013? ¿Es el camino adecuado, a juicio de los profesores no permanentes de las universidades públicas, en esa búsqueda de un nuevo sistema productivo que fortalezca nuestros cimientos de país, allá cuando la crisis amaine, recortar el 35 por ciento en investigación? Y una muy clara: ¿ustedes se sienten apoyados por la Consejera de Educación? Es que hoy he escuchado hablar de sueldos de 650 euros. ¿Ustedes se sienten apoyados por la Consejera de Educación? ¿Se sienten apoyados por la Consejería de Educación? ¿Se sienten apoyados por el Gobierno de Ignacio González?

Mire, hoy han hecho un gran favor a esta Asamblea y, por tanto, a la ciudadanía madrileña. Hoy queríamos que miles de profesores –de ahí la petición de comparecencia de Izquierda Unida y de mi Grupo-, que hacen una labor en condiciones nada aconsejables, aunque solo sea porque son trabajadores, pero nada aconsejables, para la sociedad, para la universidad, para el futuro de nuestros jóvenes, para las próximas generaciones, miles de profesores –porque ustedes son miles de profesores- tuvieran voz en esta Asamblea, porque esta Asamblea no deja de ser la casa de todos los madrileños y de todas las madrileñas. ES aquí donde reside la soberanía de los madrileños y de las madrileñas, mal que le pese al Partido Popular, que no para de rumorear. (“El señor Van-Halen Acedo pronuncia palabras que no se perciben.”) Mal que le pese al Partido Popular, que ni ha sido, ni es, ni será su cortijo nunca. ES que –ya les informo- creen que la Asamblea les pertenece, y la Asamblea no pertenece al Partido Popular; la Asamblea pertenece al conjunto de los madrileños y de las madrileñas. En esta casa, insisto, la de los madrileños y madrileñas, denunciamos hoy junto a ustedes, porque lo hacemos junto a ustedes, el grave riesgo de descapitalización de las universidades públicas y, una vez más lo digo, por la irresponsable y nociva política del Partido Popular, sobre todo en Madrid.

Apoyamos sus reivindicaciones. ¿Cómo no vamos a apoyar sus reivindicaciones? ¿Cómo no vamos a apoyar que ustedes puedan optar a una plaza estable en la universidad? ¡Si eso es lo lógico! Si preguntásemos a la ciudadanía madrileña si entiende que prácticamente el 50 por ciento del profesorado de las universidades públicas no tenga un contrato estable, nadie lo entendería y supongo que todo el mundo lo apoyaría; todo el mundo menos el Partido Popular, al menos los dirigentes del Partido Popular. Apoyamos sus reivindicaciones porque, más allá de esto, no queremos ni un solo profesor menos en las universidades públicas; y menos aquellos, que son la mayoría -y usted bien lo ha dicho-, que han acreditado su capacitación, que han acreditado su profesionalidad, que han acreditado su compromiso con la universidad y con la sociedad madrileña, y que han acreditado, por supuesto, con su compromiso, con su trabajo, con su hacer, con su labor, la excelencia de la universidad pública madrileña, que ponemos en mayúsculas. Todo esto es pan para hoy y hambre para mañana, y usted lo ha dejado muy claro en su intervención.

Este Grupo tenía previsto promover una proposición no de ley con sus demandas para abordarla en esta Comisión; cómo no, recogemos la iniciativa de Izquierda Unida para hacerlo de forma conjunta y, desde luego, ese día estarán ustedes invitados y ese día van a comprobar lo que está dispuesta a hacer esta Asamblea.

La Sra. PRESIDENTA: Señor González Jabonero, le ruego que vaya terminando.

El Sr. GONZÁLEZ JABONERO: Voy terminando, señora Presidenta. Gracias. Van a comprobar lo que está dispuesta a hacer esta Asamblea. En esta Asamblea, que no olviden nunca que tiene una mayoría absoluta del Partido Popular que se pone en práctica todos los días con independencia de las propuestas, se dice no a todo lo que trae la oposición, simplemente porque lo trae la oposición. Eso es lo malo: hay una mayoría absoluta del Partido Popular en esta Cámara. Lo bueno: que solo quedan dos años, pero el problema que estamos tratando hoy es tan grave que no puede esperar. Por eso, esa proposición no de ley, que ya, de antemano, anuncio llevaremos de la mano de Izquierda Unida-Los Verdes. Muchísimas gracias.

La Sra. PRESIDENTA: Muchas gracias, señoría. Pasamos al turno del Grupo Parlamentario Popular y, para ello, doy la palabra a doña Isabel Díaz Ayuso.

La Sra. DÍAZ AYUSO: Muchas gracias, señora Presidenta. En primer lugar, queríamos dar la bienvenida a Esther Isorna, representante de la Plataforma del Profesorado No Permanente de las Universidades Públicas Madrileñas y a toda la gente que la acompaña, gente con la que consta que han elaborado este texto que llevan mucho tiempo trabajando entre todos, con conocimiento, además, del resto de los Grupos de la oposición, que nos consta que entre todos llevan tiempo elaborando propuestas para traérnoslas hoy aquí (La Sra. VAQUERO GÓMEZ: No hemos participado; es solo suyo.) Sí nos consta, pero nos parece muy bien, porque no solo lo respaldamos, y tienen todo nuestro respeto, sino que también lo tiene, por supuesto, y en primer lugar, su situación personal, de la cual somos completamente conscientes.

Nosotros también queremos destacar -yo creo que huelga decirlo- el papel fundamental que tiene la actividad docente en nuestro país y, por supuesto, el papel clave que tiene en el futuro de todos nosotros, de las nuevas generaciones y de las que están por venir. Nosotros consideramos que estamos en un momento de crisis -que lo debemos considerar solo nosotros, no sé por qué; porque somos, a lo mejor, los que estamos gestionando los servicios públicos y somos los que conocemos la realidad que ahí tras de ellos-, gestionamos en un momento de crisis, como sabe, muy difícil, donde hay que encajar difíciles reformas y ajustes que no solo es en esta Comisión y no es solo en este tema, sino que es en todas las Comisiones que tenemos aquí en la Asamblea, y donde cada sector, cada servicio y cada parte de la Administración siente que es su parte la que no tiene que verse afectada por estos recortes, o por los ajustes, o los presupuestos -como quieran llamarlo-, y además lo hemos visto con médicos, y con independencia y, por supuesto, en las partidas que son más numerosas, como Sanidad y Educación, pero que está ocurriendo en todas, también está ocurriendo en Transportes; en todos los servicios públicos, como les digo.

Ante este panorama, en este momento de crisis tan difícil, donde tenemos que encajar el nuevo espacio europeo de educación superior, el plan Bolonia, además, por un real decreto que tenemos que traer a las arcas públicas madrileñas, con el Real Decreto 14/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes -que conocen-, de racionalización del gasto público en el ámbito educativo, en el que los principios de eficiencia y austeridad deben presidir el funcionamiento de los servicios públicos, la Administración madrileña tiene que ejecutar y efectuar unos ajustes presupuestarios.

A pesar de todo esto, el Gobierno regional, que ha destinado desde el año 2003 casi 11.000 millones de euros en materia de Educación, y otras muchas partidas que también vamos a ver ahora, desde mi Grupo creemos que ojalá no tuviéramos que vernos en esta situación, evidentemente, y que los resultados fueran otros distintos, pero, aun así, creemos que los resultados sí que son positivos, que las universidades madrileñas y muchos departamentos van escalando año a año unos “ranking” internacionales, y sí creemos también que estas agencias de evaluación del profesorado, como la ACAP, en Madrid, han conseguido nuevas generaciones de profesores mucho más competitivas y, de hecho, ahí están los datos; por ejemplo, el 30 por ciento del dinero que recibe España de fondos europeos para investigación va destinado a investigadores de las universidades madrileñas.

Nosotros somos plenamente conscientes de que el futuro de la universidad depende de la investigación, como decía mi compañero de UPyD, no solo hasta los 40 años; creo que la universidad y la investigación no tienen edad. Creo que eso es para siempre; es más, para acceder a categorías precisamente uno tiene que acreditar investigación. Si bien tenemos eso claro, tenemos que tener claros también tres conceptos fundamentales: el primero, que tenemos que respetar completamente la autonomía de cada universidad. Tenemos que ser plenamente conscientes de que las Administraciones Públicas, en este caso la Comunidad de Madrid, no tienen competencias para meterse en cada universidad y decir a cada equipo de gobierno cómo tiene que ejecutar o gestionar esos presupuestos. Aun así, en ese sentido, como les voy a contar ahora, durante estos meses han venido cuatro de los seis rectores de las universidades públicas a esta Comisión y nos han expuesto medidas de ahorro y recortes efectivos que pueden hacer con los presupuestos sin tener que afectar a la calidad docente. En ese sentido, tenemos que destacar que no siempre son los recursos económicos los que van de la mano de los resultados docentes; de hecho, hay universidades que han estado durante este tiempo gastando y gastando muy mal el dinero, empleándolo mal, incluso antes de la crisis, y otras han hecho otros ajustes en buena o mala medida: algunas han aumentado el presupuesto del PAS, otras, sin embargo, lo ha recortado. Por ejemplo,  esa es una de las medidas que ha tomado últimamente la Universidad Politécnica de Madrid en un gesto muy responsable porque lo que no tendría al final sentido es que hubiera más personal administrativo que docente, que era casi la situación que se estaba dando. Otras universidades, que nos han contado aquí también su caso, de la mano de sus propios gestores, responsables, insisto, que son los rectores, han realizado otras medidas de ajuste con las que al final sí se han podido ajustar al presupuestos y su calidad docente no se ha visto mermada, o al menos es lo que han dicho aquí los rectores, a quienes creemos a pies juntillas, entre otras cosas porque su propósito y colaboración con la Consejería es total, es semanal, y han venido aquí muchas veces a contarnos estas formas de cómo van capeando este temporal.

Además, también quiero recordarles que muchas de las cuestiones que han estado planteando aquí, al final, son competencia de ámbito estatal. En este sentido, el Ministerio está elaborando nuevas propuestas con un comité de sabios, como sabrán, para obtener nuevas fórmulas que mejoren la universidad, no solo en recursos económicos, que se incluirán posteriormente en la Ley Orgánica de Universidades. En este punto tenemos que recordar que, si bien es verdad que la situación de los profesores y de muchos asociados no es la que todos quisiéramos, tampoco es la de aquellos recién licenciados que van a trabajar a otros puestos de la Administración o a otras empresas. Evidentemente, no es el  deseado, y nos gustaría que cualquier alumno preparado de este país que sale de la universidad su siguiente paso, fuera investigador, fuera docente o fuera en cualquier otro ámbito, fuese otro, pero no es el Gobierno de Rajoy, ni es el Gobierno de Figar en Madrid quienes han puesto esas tablas de tasas o de sueldos para… (La Sra. VAQUERO GÓMEZ: ¿El Gobierno de Figar?) El Gobierno de Figar, sí. Bueno, no hace falta que les explique quién es Figar, ¿no? No somos nosotros los responsables de esos sueldos ni de esas categorías, que ya estaban establecidas y en todos los casos. Si hay problemas de gestión y de categorías, desde la Asamblea de Madrid no podemos nosotros hacerlo, porque eso depende, insisto, de los gestores y de los rectores de cada universidad; ellos son los que valoran las plantillas y son ellos los que tienen que gestionar estos presupuestos, insisto.

Nosotros hemos presentado una enmienda en los últimos presupuestos para dotar con otros 42 millones de euros a las universidades para que incentiven a sus profesores más destacados y, sin tener competencias, hemos destinado otros 40 millones de euros a investigación en el presupuesto para 2013…

La Sra. PRESIDENTA: Por favor, señoría.

La Sra. DÍAZ AYUSO: Además de impulsar con nuestros recursos los IMDEA, que están teniendo tan buen resultado y que acaparan a 360 investigadores de prestigio y 140 proyectos de investigación.

En respuesta a algunas de las cosas que han dicho los compañeros de otros Grupos, por ejemplo, en el caso de UPyD, entiendo que, efectivamente, no habría que recortar; no habría que recortar en ningún sitio, pero no es esta la situación sobrevenida que nosotros desde luego quisiéramos tener aquí, sino que este es un problema económico que va mucho más allá del ámbito de la Administración Pública regional. Ustedes apelan a los jóvenes y, si vienen aquí profesores jóvenes, les cuentan que es una lástima que se recorte en los profesores jóvenes, que tendrían que ser el impulso, pero, si fueran profesores mayores, dirían lo mismo, porque se amoldan dependiendo de la Comisión y dependiendo de la materia para dar razón al que viene; le dan la bienvenida a su casa, lo traen aquí, le comprenden, le apoyan y le dan todo el respaldo. Y me parece que está muy bien, que es lo que tiene que ser y que es lo que hacemos nosotros también, pero con la diferencia de que somos más realistas. Aunque es verdad que al menos el tono de los diputados de UPyD siempre es de comprensión y de intentar ayudar con sus propuestas, que no termino de comprender pero que sí quieren aportar, sobre todo en materia de educación, el resto de los Grupos a mí a veces me dejan tiesa. En el caso de mi compañera de Izquierda Unida; lo mismo hace una apreciación únicamente capitalista para entender el futuro de la universidad, que lo mismo pone el ejemplo de China como modelo educativo no sé de qué. (La Sra. VAQUERO GÓMEZ: De inversión.)

La Sra. PRESIDENTA: Por favor, señoría.

La Sra. DÍAZ AYUSO: Me parece que usted no conoce la situación de la gente en China. (“La señora Vaquero Gómez pronuncia palabras que no se perciben.”)

La Sra. PRESIDENTA: Por favor, señoría, respete a la persona que está en el uso de la palabra.

La Sra. DÍAZ AYUSO: Donde nueve de cada diez vecinos ven que su vida está en los campos. Creo que la situación en cuanto al acceso a la educación es bastante distinta.

Respecto a la generación mejor formada, creo que sí; no es, desde luego, la que está teniendo mejores resultados laborales. (“La señora Vaquero Gómez pronuncia palabras que no se perciben”.)

La Sra. PRESIDENTA: Señoría, por favor, un respeto a la interviniente.

La Sra. DÍAZ AYUSO: Respecto a expulsar de la universidad, nosotros consideramos que en la universidad pública no sobra absolutamente nadie; si acaso, sobran los malos gestores o sobran los grupos extremistas que van a la universidad a desestabilizarla; sobran otro tipo de cosas. Nuestro Grupo considera que en la universidad pública todo el mundo tiene un papel fundamental, ¡solo faltaba!

En relación a las proposiciones e iniciativas legislativas, nos parece que están llenas de buenas intenciones, y nosotros lo comprendemos, pero insisto en que este no es el ámbito competencial en el que nosotros podamos hacer estas cosas; que la universidad pública es plenamente autónoma y son sus gestores los que, a través de los presupuestos, tienen que elaborar este tipo de iniciativas.

La Sra. PRESIDENTA: Señoría, le ruego que vaya terminando, por favor.

La Sra. DÍAZ AYUSO: Quisiera recordar que cuando los rectores de las distintas universidades han estado en esta Comisión el tono ha sido completamente distinto. Todos los compañeros de la oposición han tenido buenas palabras para la universidad y todo iba fantástico. Esto es porque, entre otras cosas, son los propios rectores los que tienen la relación y son los que hablan constantemente con la Comunidad de Madrid y reconocen que la autonomía de sus centros es lo primero y entienden dónde están los límites de esta Comisión y lo que nosotros podemos hacer realmente desde aquí.

Para terminar, creemos que, efectivamente, a las universidades públicas les queda mucho por hacer, en concreto a las universidades públicas madrileñas, si bien –como decía- están escalando en los “ranking” y cada vez van teniendo mejores resultados. Que no es solo el dinero y los incrementos presupuestarios los que dan estos resultados de los docentes; a nuestro juicio, en la competitividad y en la colaboración entre todas las facultades y entre todas las universidades públicas es donde va a estar el futuro para salir de esta situación.

Quiero terminar dándole las gracias a la Plataforma por haber estado aquí con nosotros y recordar que en nuestro Grupo tendrán toda nuestra colaboración para escuchar sus propuestas, para recogerlas nuevamente, y cuando quieran venir a nuestra casa, que es la suya, siempre serán bienvenidos, eso sí, recordando dónde está nuestro marco competencial, hasta dónde podemos actuar desde aquí y recordándoles que sus gestores son quienes deben también escuchar estas propuestas y, según el presupuesto que todos tenemos que soportar, tirar para adelante y buscar lo mejor para la universidad pública. Muchas gracias.

La Sra. PRESIDENTA: Para terminar, tiene la palabra, por tiempo de diez minutos, la señora Isorna.

La Sra. REPRESENTANTE DE LA PLATAFORMA DE PROFESORADO NO PERMANENTE DE LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS DE MADRID (Isorna Alonso): Muchas gracias  Voy a intentar contestar a casi todo lo que se ha comentado aquí, aunque probablemente no lo haga en orden.

En primer lugar, quiero agradecer a los cuatro Grupos Parlamentarios  que han tomado la palabra porque vemos que están de acuerdo por lo menos en un diagnóstico, y es que, efectivamente, el profesorado no permanente somos una parte importante de la universidad pública, somos un profesorado que ha acreditado sus méritos y, desde luego, sería una gran pérdida si finalmente somos expulsados del sistema.

En algún momento se ha hablado de mala gestión; más de una vez aunque no recuerdo cuándo.  Desearía decir que nosotros no somos responsables de ninguna mala gestión; además, creemos que nuestro esfuerzo y nuestro trabajo precisamente lo que están haciendo es que con mucho menos dinero el trabajo salga adelante cuando, quizás, en otras condiciones eso no sería posible.

En cuanto a investigación, se han comentado y se ha preguntado sobre investigación. Efectivamente, la labor de investigación es vital. La universidad realiza dos tercios de la  investigación que se realiza en nuestro país. Cortar las carreras académicas de muchísima gente que está implicada ahora mismo es cortar líneas completas de investigación. Además, todos sabemos lógicamente –iba a decir por desgracia- la situación en la que nos encontramos porque todos los días vivimos con esa situación; pero es cierto que, por ejemplo, en investigación, se ha recortado proporcionalmente mucho más que en otros sectores. Eso es un hecho, es cuestión de proporción. En cualquier caso, en lo que queremos centrarnos es –por eso hemos venido hoy aquí- en las cosas que puede hacer la Asamblea; nosotros queremos centrarnos hoy en lo que puede hacer la Asamblea.

Hemos realizado una presentación en la que hemos contado la situación y, a veces, la situación ha implicado leyes estatales. Lo que sí puede hacer la Asamblea es no forzar ni presionar a las universidades de tal forma que llegue a asfixiarlas; es decir, entendemos que hay recortes, estamos de acuerdo en no malgastar, somos los primeros interesados en que no se malgaste, pero expulsar a un profesorado que está acreditado, a un profesorado que puede realizar una labor importantísima es despilfarro. Es despilfarro porque se ha invertido muchísimo dinero; por lo tanto, ¡claro que no queremos que se despilfarre!

Otra cosa que queremos señalar, que se comenta muchas veces, es la excelencia o la calidad del trabajo. Hay mucha gente que da por hecho que esa calidad existe y para quien  no lo piense, nosotros queremos defender la calidad. Somos los primeros interesados en que en la universidad solo esté la gente bien preparada; queremos que en la universidad esté la gente bien formada. No queremos –y siempre lo hemos dicho en nuestra Plataforma- que se estabilice a todo el mundo que está trabajando en la universidad solo porque está allí. Nosotros no queremos ese modelo; queremos que se estabilice a la gente que se ha acreditado; queremos que se estabilice a la gente que está trabajando. Queremos ese modelo porque somos los primeros interesados, porque creemos que tenemos esa capacidad. Nosotros invitamos a que la gente mire nuestros currículum, mire nuestras trayectorias. Estudien ustedes el documento que les vamos a dar de las trayectorias científico-profesionales. En definitiva, queremos defender a la gente que realmente vale.

Esa gente no va a ser solo la que tiene cuarenta años; por supuesto que hay gente válida en la universidad que tiene muchísimo que aportar, que han sido nuestros maestros y que siguen aportando muchísimo. Lo que ocurre es que, a veces,  se toman medidas como, por ejemplo, la que ha comentado la señora Díaz en su intervención, que no sé si he entendido bien, que ha dicho que había un capítulo destinado a promover la competitividad sin incentivos. Querríamos señalar que muchas veces se usan los sexenios para poder valorar la calidad en la investigación o para poder dar ciertos incentivos; a nosotros, como profesorado no permanente, no se nos permite pedir sexenios. Tendríamos muchos, pero no podemos pedir sexenios. Es decir, en cuanto a lo que estamos hablando, no queremos decir que no haya gente preparadísima, formada, que en muchos casos, son maestros  en otra generación; lo que está ocurriendo es que se está creando una categoría precaria; se está favoreciendo la precariedad de las generaciones que están ahora.

Y esto puede ser todavía peor, porque dicen que los recortes no van a afectar a la calidad; pero, ¿cómo no va a afectar a la calidad que se expulse profesorado? En las universidades en las que ya se ha realizado, por ejemplo, en la Rey Juan Carlos, que es donde hasta ahora más docentes han sido expulsados del sistema, han tenido que recontratar a gente, pero la contratan sin una vinculación contractual real con la universidad; la contratan para dar solamente unas horas concretas de clase, y esto acaba con la docencia.

Antes también habían preguntado si podíamos contar un poco en qué consiste nuestro trabajo, y lo enlazo con la calidad de la  docencia. Nos gustaría decir que para nuestro trabajo no se puede contratar a alguien para unas horas; se puede hacer, pero la calidad va a ser muy distinta. Nuestro trabajo consiste en la preparación de las clases, en las tutorías, en la realización y revisión de la  bibliografía, en la evaluación, la gestión académica, la tutorización con los alumnos, la dirección de trabajos fin de máster, proyectos fin de grado, participación en tribunales de evaluación, etcétera; en fin, mucho más respecto a docencia.

Respecto a la investigación, es un trabajo sin fin. Como ha dicho un diputado, no recuerdo quién, nuestras familias saben que trabajamos todos los días. Hacemos experimentación, trabajo de campo y de laboratorio, análisis de datos, redacción de artículos y reuniones con grupos de investigación. Todo está recogido en la documentación, no quiero insistir. Lo que está claro es que no  se puede realizar un trabajo si te contratan solamente para dar cuatro horas de clase. Ese es otro trabajo distinto, pero, desde luego, no el que se está realizando ahora mismo en la universidad pública,  que consigue sacar adelante una gran producción de investigación, así como de innovación.

También se ha hablado de Bolonia. Queremos decir que la gran parte del profesorado implicado en la innovación; la gran parte del profesorado implicado en los cursos de innovación educativa y en las nuevas tareas docentes que implica Bolonia es profesorado no permanente, que, además, es el que de modo voluntario está siendo sometido a evaluaciones por los propios estudiantes; quien se somete a este sistema de evaluación es principalmente profesorado no permanente. La innovación va a llegar por el profesorado no permanente.

Queremos dejar claro que puede que la universidad cambie su modelo o no. No vamos a entrar ahora en eso, pero, desde luego, no se van a poder enfrentar a cualquier cambio ni al futuro sin nosotros. Si se nos expulsa, ¿con quién va a contar la universidad dentro de diez años? Las plantillas están envejecidas. No podemos expulsar ahora a estas personas, no se nos puede expulsar porque se acaba con un montón de investigación, porque se acaba con la docencia, y no hay un relevo generacional.

Se ha comentado qué puede hacer la Asamblea. Comencé antes a decirlo: la Asamblea puede no presionar a las universidades y, sobre todo, al realizar los presupuestos y decidir lo que va  a invertir en las universidades, tiene que tener en cuenta que no puede dar por hecho una disminución del capítulo Primero. Porque, si se considera que tiene que haber una reducción en el capítulo Primero, se obliga a las universidades a tomar una serie de medidas que son inviables para el funcionamiento de la universidad pública.

Por supuesto, los rectores también tienen mucho que decir. Nosotros estamos en contacto en cada una de nuestras universidades con los rectores. Hay mucha disparidad en las distintas universidades, pero hemos descubierto en este último tiempo que, aunque cada una tiene una idiosincrasia y distintos equipos rectorales, a todo el profesorado no permanente de las universidades nos une algo: la precariedad y la incertidumbre. Casi todo el personal no permanente de cierta generación, no por su producción, ni por su calidad, ni por lo que genera ni por lo que vale sino simplemente por la edad que tiene y por cómo está estructurada la ley, que tenía una serie de figuras no permanente, comparte la precariedad.

También se ha preguntado adónde lleva este modelo. Nosotros no lo sabemos, no realizamos los presupuestos y no sabemos adónde quieren llegar; lo que sabemos es que no sería sostenible, que la financiación es importante y que esta viene de la Comunidad de Madrid. Lo que está claro es que la calidad no puede ser la misma. Si el modelo es expulsar al profesorado no permanente, que ya está contratado en condiciones muy precarias, para contratar por meses o para contratar por horas, es una catástrofe, aparte de para la docencia, para la investigación; se acaba la investigación.

Agradecemos de nuevo a la Asamblea que nos haya invitado. Para nosotros era muy importante dar a conocer nuestra situación, porque estamos dentro de nuestros laboratorios, muy inmersos en nuestro trabajo, y de cara al exterior se desconoce todo lo que realizamos. A lo mejor no está bien decirlo, pero estamos muy orgullosos de nuestro trabajo. Creemos que trabajamos mucho, que nos esforzamos mucho. Desde luego, la universidad no se lo merece y nosotros no nos merecemos ser expulsados del sistema. Muchas gracias.

La Sra. PRESIDENTA: Muchísimas gracias, señora Isorna, por su intervención. Realmente, ha sido muy interesante todo lo que nos ha traído a esta Comisión. Estamos encantados de que haya venido y siempre será muy recibida en la misma, y cuente con todo nuestro apoyo. Muchas gracias. Señorías, pasamos al siguiente punto del orden del día.

7º Ruegos y preguntas.

¿Desean hacer algún ruego o alguna pregunta sus señorías? (“La señora Vaquero Gómez pide la palabra.”) Tiene la palabra, señora Vaquero.

La Sra. VAQUERO GÓMEZ: Simplemente por aclarar una cuestión que ha abordado la portavoz del Grupo Popular cuando ha dicho que la plataforma del profesorado no permanente de las universidades que acaba de comparecer lleva tiempo elaborando ese documento con los Grupos Parlamentarios de la oposición. Decirle que eso es radicalmente falso. Si lo ha entendido así que lo corrija. La plataforma es autónoma y ha venido con el documento o con la intervención que ellos mismos hayan elaborado pero en la que no se ha participado desde los Grupos Parlamentarios de ninguna de las maneras. Ellos no lo hubieran permitido y nosotros jamás lo hubiéramos pretendido. Gracias. (“La señora Díaz Ayuso pide la palabra.”)

La Sra. PRESIDENTA: Sí, señoría.

La Sra. DÍAZ AYUSO: Por alusiones. Solo quiero decir que me consta que han tenido conocimiento de la elaboración de este texto, no que ustedes hayan cogido una plantilla “power point” y la hayan redactado, evidentemente. Digo que sé que tenían conocimiento y han estado en contacto todo este tiempo sabiendo que esta comparecencia se iba a hacer aquí. Es más, me parece que es lo lógico y que está muy bien, porque son ustedes los primeros que los han invitado y que saben lo que iban a hacer o no. (“Protestas en los escaños de los Grupos Parlamentarios Izquierda Unida-Los Verdes y Socialista.”) Además, no entro en esto, porque, evidentemente, abrimos una polémica que no existe. Yo no estoy diciendo que ningún Grupo de la oposición haya redactado ese texto y no quiero decirlo así (“La señora Vaquero Gómez pronuncia palabras que no se perciben.”) Pues no era mi intención. Mi intención no es decir eso sino, simplemente que conocían… Bueno, que por medio de foros han estado ustedes conversando sobre esto, y además digo que no entro ni a valorarlo. (La Sra. VAQUERO GÓMEZ: Sigo diciendo que es totalmente falso lo que ha dicho.)

La Sra. PRESIDENTA: Señoría, por favor.

La Sra. DÍAZ AYUSO: Bueno, pues lo retiro. Tranquila, señora Vaquero. (La Sra. VAQUERO GÓMEZ: Sigo diciendo que es radicalmente falso lo que ha dicho.) Que no es ese el hilo ni es lo importante de lo que hemos estado tratando aquí. Y si tanto le ofende, lo retiro, porque no es, desde luego, mi intención. Yo solamente he dicho que entiendo que hayan estado hablando o no. Además, es que no es incumbencia de mi Grupo y no me parece mal. No entiendo dónde está el problema. ¿O es que no se conocían de nada? ¿Se han conocido en la cafetería aquí abajo? ((La Sra. VAQUERO GÓMEZ: ¡Es que es falso!) ¡Que yo no les estoy relacionando en ningún tema!

La Sra. PRESIDENTA: Por favor, señorías.

La Sra. DÍAZ AYUSO: ¡Que no les estoy relacionando de ninguna manera y menos dando la impresión de que tienen ustedes nada que ocultarnos desde luego! (“La señora representante de la Plataforma de Profesorado no Permanente de las Universidades Públicas Madrileñas pronuncia palabras que no se perciben.”)Pues no era mi intención, desde luego. (“La señora representante de la Plataforma de Profesorado no Permanente de las Universidades Públicas Madrileñas pide la palabra.”)

La Sra. PRESIDENTA: No le puedo dar la palabra porque son preguntas dirigidas directamente a la Mesa. Se ha aclarado el tema. Muchas gracias. No habiendo más ruegos ni preguntas, damos por concluida la sesión de la Comisión. Se levanta la sesión.

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Publicado el 25 marzo, 2013 en #mareaverde, Asamblea de Madrid, Lali Vaquero, Plataformas, Universidad. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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